Construweek 2026: del Bernabéu a Qiddiya, BIM en megaproyectos internacionales

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Portada de Construweek con el título del evento

ZIGURAT Institute of Technology ha celebrado la novena edición de Construweek, su encuentro anual sobre transformación digital del sector AECO. Bajo el título Del modelo a la realidad: BIM en megaproyectos internacionales, la edición de 2026 ha reunido tres proyectos de gran escala para mostrar cómo la gestión digital de la información ayuda a resolver algunos de los retos que aparecen cuando diseño, ingeniería y construcción deben avanzar de forma coordinada.

La jornada viajó desde la Línea 6 del Metro de São Paulo hasta la transformación del Santiago Bernabéu y el futuro estadio de Qiddiya, para terminar ampliando la mirada a la escala urbana de Qiddiya City. Tres escenarios muy distintos que comparten una misma realidad: miles de datos, modelos, disciplinas y decisiones que tienen que mantenerse conectados durante la ejecución.

Más de 2.000 modelos para construir la Línea 6 del Metro de São Paulo

Pedro Rey, BIM Manager e Interface Manager en ACCIONA, abrió Construweek mostrando la dimensión digital de la Línea 6–Laranja del Metro de São Paulo, un proyecto de 15,3 kilómetros de túneles, 15 estaciones subterráneas y 18 pozos de ventilación y evacuación.

La escala de la obra se refleja también en sus datos: el proyecto ha llegado a gestionar más de 2.000 modelos BIM correspondientes a distintas disciplinas, zonas y sistemas. Para coordinarlos, el equipo trabaja con 152 modelos federados, que reúnen información de 35 disciplinas principales y permiten analizar conjuntamente arquitectura, estructuras, instalaciones, sistemas ferroviarios y modelos de proveedores.  

Una de las particularidades del proyecto fue su reanudación en 2020, después de varios años de paralización. Para conocer con precisión lo que ya estaba construido y continuar el diseño, el equipo combinó BIM y escaneado 3D mediante nubes de puntos, incorporando la captura de la realidad desde las primeras fases y utilizándola durante la construcción para tomar decisiones y reducir riesgos. 

El caso muestra también que la tecnología, por sí sola, no resuelve proyectos de esta dimensión. En la sesión de preguntas, Rey insistió en el trabajo de coordinación realizado por los equipos de BIM, ingeniería, construcción y topografía: detrás de la tecnología, señaló, existe un intenso trabajo humano de análisis y detalle. 

El Bernabéu: cuando el modelo también tiene que moverse

La intervención de Oscar Liébana, director del Máster en BIM Management de ZIGURAT, actualmente vinculado al desarrollo del Qiddiya Stadium y anteriormente al proyecto del Santiago Bernabéu, llevó Construweek al terreno de las estructuras móviles.

Liébana puso como ejemplo la fachada del Bernabéu. Sus 13.500 lamas de acero inoxidable son diferentes entre sí y fueron desarrolladas siguiendo criterios paramétricos. El desafío no consistía únicamente en definir su geometría final: la estructura y la cubierta se deformaban durante la construcción y las lamas debían conservar la continuidad visual de la fachada y admitir movimientos de hasta 50 centímetros provocados por factores como la temperatura, el viento o el propio movimiento de la cubierta. 

El estadio debía además seguir funcionando durante buena parte de la transformación, con partidos de Liga y Champions condicionando el calendario de obra. Por ello, Liébana defendió el papel de la planificación 4D con una afirmación especialmente gráfica: “El 4D no es algo bonito simplemente para hacer un vídeo que enseñar; es obligatorio”.

La planificación debía incorporar grúas, demoliciones, montaje de cubiertas, diferentes fases de construcción e incluso las ventanas disponibles entre partidos. 

Otro ejemplo muestra hasta qué punto un cambio puede repercutir en todo el sistema: la ampliación del videomarcador 360º añadió alrededor de 800 toneladas de carga, lo que obligó a incorporar dispositivos de apoyo controlado capaces de generar una presión ascendente de unas 200 toneladas sin alterar el comportamiento de la estructura metálica.

Para Liébana, esta complejidad obliga a abandonar la idea de un único modelo BIM: “Un modelo único no existe. El modelo único pasa a ser un gran entorno común de datos con muchísimos modelos en muchos estados, iterativos y relacionados”.

Y esa experiencia se está trasladando ahora al Prince Mohammed bin Salman Stadium de Qiddiya, donde vuelven a aparecer estructuras móviles, grandes voladizos y la necesidad de anticipar deformaciones, vibraciones y diferentes estados del edificio.

Qiddiya: del BIM de proyecto a una ciudad virtual

El último salto de escala llegó con Mohamed Dorra, Senior BIM Manager en Qiddiya, alumnus del Master’s in BIM for Civil Engineering and GIS y ambassador de ZIGURAT. 

Su intervención planteó el BIM desde la perspectiva del cliente y de la gestión de una cartera completa de proyectos. En lugar de centrarse únicamente en modelar o detectar interferencias, Dorra abordó cómo organizar personas, información, tecnología y procesos cuando la gestión pasa de un edificio a un desarrollo urbano completo.

Uno de los campos en los que ya están trabajando es la inteligencia artificial. Dorra explicó que su equipo ha desarrollado un agente que utiliza información procedente de las matrices de colisiones para establecer prioridades, señalar conflictos e incluso ofrecer orientaciones sobre posibles soluciones. El objetivo es que miembros del equipo que no sean especialistas puedan utilizar esa información como apoyo durante las comprobaciones. 

La captura de la realidad también se conecta con los modelos federados y el avance de la obra, utilizando cámaras 360º y herramientas de IA para detectar cambios y generar información accesible desde el terreno. 

El siguiente nivel es una ciudad virtual capaz de alimentar una solución de gemelo digital y conectar información de construcción, activos, IoT, movilidad y otros sistemas para realizar simulaciones a escala urbana. 

Dorra resumió la filosofía de este trabajo en una frase que conecta directamente con el lema de Construweek 2026: “El modelo no es el destino; la realidad es el resultado”. En su opinión, un modelo extremadamente detallado pierde su sentido si, al llegar a la construcción, continúan apareciendo problemas que podrían haberse previsto previamente. 

Del modelo a la realidad

Metro, estadio y ciudad representan escalas y problemas distintos, pero las tres experiencias presentadas en Construweek 2026 apuntan en la misma dirección: el valor de BIM no reside únicamente en crear un modelo digital, sino en utilizar la información para tomar decisiones durante todo el ciclo de vida del proyecto.

Esta evolución ya estuvo en el centro de Construweek 2025, dedicada al Better Information Management, donde diferentes especialistas analizaron cómo una gestión más rigurosa de los datos permite mejorar la toma de decisiones a lo largo del ciclo de vida de los proyectos.

Construweek 2026 lleva ahora esa conversación al terreno de la ejecución: desde miles de modelos que deben coordinarse bajo tierra hasta estructuras que literalmente cambian de posición o una ciudad que aspira a disponer de su propia representación digital conectada.