Nunca antes habíamos tenido tantos datos a disposición y de una forma tan rápida, además es la primera vez que el conjunto de la sociedad reclama disponer de estos datos.

Hemos visto también como estos datos abiertos, open data, que las oficinas de salud de los respectivos países facilitan, son tratadas, modelizadas y visualizadas por empresas, organizaciones, científicos, personas particulares para facilitar la comprensión por parte del público. Y también, como estos datos pueden ser utilizados por empresas para identificar oportunidades o para tomar precauciones ante la pandemia.

Datos abiertos es uno de los ejes principales del nuevo paradigma de gobernanza de las democracias del siglo XXI y de las ciudades inteligentes, acompañado de la participación ciudadana, la transparencia y la colaboración.
Entre los principios básicos de los datos abiertos destaca que “solo aquello que debe estar cerrado, esté cerrado”. Las administraciones deben publicar todo cuanto sea posible. Pero también que los datos se abran cuanto antes y en tiempo para que sean útiles y pertinentes. La información debe facilitarse de forma estructurada para ser leída por otros programas (no vale un listado incorporado en un texto o un pdf).

Consideraciones

Ante la relevancia de la pandemia en la que estamos inmersos son clave las siguientes consideraciones sobre los datos y su valorización.

Datos de Calidad

Para que los análisis, comparativas, evoluciones, necesitamos datos de calidad, es decir, que las distintas administraciones faciliten datos correctos sobre casos, mortalidad, … En muchos países se han tenido que ajustar las series porque no se contabilizaban correctamente los casos. Además, se necesita el máximo de comparabilidad. En determinados países solo se contabilizan los casos confirmados de Covid19, en otros no se contabilizan los muertos en residencias de la tercera edad, algunos países pueden tener estrategias claras de desinformación,… con lo cual la comparabilidad no es tal. Si tenemos datos de mala calidad, nunca podremos hacer análisis correctos y no tendremos buena información: garbage in, garbage out.

Indicadores clave

¿Cuáles son los indicadores que permiten una comparación adecuada? A medida que la pandemia se generalizaba se han identificado indicadores clave y otros han dejado de utilizarse. Se ha visto que el número de casos en cada país podía subestimar la realidad de la epidemia, con lo cual el número de casos graves o el número de decesos, siempre en función del número de habitantes han tomado relevancia.

Casos internacionales pandemia - Open Data

Fuente: www.worldometers.info

Fuente: www.worldometers.info

Fuente: www.worldometers.info

Datos para la toma de decisiones

la aparición de la pandemia en China en enero no fue tomada en serio por la mayoría de países y no se tomaron las decisiones preventivas que hubieran podido controlarla en las primeras fases. Se ha visto, como país tras país se ha tardado en reaccionar, cuando los datos ya eran claros. Si para algo tienen que ser útiles los datos es para una mejor toma de decisiones.

Realidad compleja

La pandemia tiene que hacernos entender que la mayoría de procesos humanos no son nada simples. No hay una única variable que permita explicar una mayor o menor gravedad de la pandemia en un determinado país: su economía, la movilidad de sus ciudadanos, el clima, las relaciones sociales, su sistema de salud,… Tampoco se puede simplificar cuando se pone sobre la mesa de toma de decisión el falso trade off entre salud y economía. Los datos y el conocimiento técnico de los distintos expertos de cada rama no son suficiente, pues existe un alto grado de incertidumbre sobre los efectos de cada decisión.

Autor: Hildebrand Salvat, Market and social researcher at Ceres. Research profesor at Universitat Rovira i Virgili and  Zigurat Institute.