El pasado 9 de marzo tuvo lugar “E-Proyectos de Estructuras Sostenibles”, evento que puso el foco en la responsabilidad del sector de la Construcción a la hora de abordar proyectos estructurales respetuosos con el medio ambiente y las personas. La jornada finalizó con una interesante mesa redonda donde 4 ponentes abordaron múltiples cuestiones que hoy os acercamos a modo de crónica: ¿Ve el cliente el valor añadido a edificios más sostenibles? ¿Cómo influyen las normativas o certificaciones como LEED o BREEAM en esta materia? ¿La sostenibilidad en este sector se encorseta demasiado a la eficiencia energética? ¿Se da a la rehabilitación la importancia que merece?

Sostenibilidad no es sólo Eficiencia Energética


“En los últimos años nos hemos centrado en reducir el consumo energético de los edificios, pero quizás no estamos prestando tanta atención, por ejemplo, al impacto que tienen los materiales, al impacto de los residuos, a qué pasará cuando pasen 50 años y tenga que demolerse ese edificio…”

Es una de las primeras reflexiones que surgen en la Mesa Redonda de E-Proyectos de Estructuras Sostenibles. La introduce Olatz Pombo, Consultora de sostenibilidad y bienestar en LKS KREAN, que remarca la importancia de abordar el ciclo de vida completo en busca de edificios más respetuosos.

Un ciclo de vida que, en su fase inicial, empieza con la elección de los materiales:

“A veces pasa que en el proceso de diseño queremos ser muy locales, hacer una passivhaus, pero luego… ¡ay! Este material no lo tengo aquí, lo tengo que traer de tal lugar… Con lo cual las emisiones de ese material embebido ya me incrementan las emisiones del ciclo de vida…” sostiene Miren Leon, Consultora de Economía Circular en LePerfectier-ReArch.

Por su parte, Juliana Lopez, cofundadora de ruta4 taller, en Colombia, comparte cómo, para hacer frente a esta situación, desde su taller intentan utilizar materiales que se encuentran en un perímetro local, siguiendo la estela de la arquitectura vernácula:si esta localidad tiene un clima y se usan ciertos materiales por algo debe ser”.

Un interesante punto de vista al que, ella misma, añade una nota crítica: “También puede ser que ese material local esté en vías de extinción. Creo que la sostenibilidad también va de saber por qué materiales reemplazar otros materiales, y que esto también esté acorde con el saber hacer de la gente de alrededor”.

Miren León, en línea con el tema, introduce en el debate lo interesante de que los edificios cuenten con “pasaporte de los materiales”:

“En este documento digital a parte del modelo BIM podemos incorporar todos los materiales que tienen. Entonces, cuando estoy rehabilitando un edificio podría tener a mi disposición todos los edificios a mi alrededor que tienen materiales que yo necesito y que podría reutilizar cuando su ciclo de vida ha terminado”.

Sostenibilidad también es involucrar a usuarios, clientes y comunidad


Ruta 4 taller, en Colombia, entiende la arquitectura como un “acto colectivo, reparador, revolucionario y cultural”. No es de extrañar que sus proyectos busquen involucrar siempre a las personas del lugar:

“Al ser la misma comunidad la que construye eso genera otras economías, menos transporte, pero también apropiación y valores para el cuidado y el mantenimiento. Esto va generando otras cosas que van más allá de la construcción”, explica Juliana.

Casa Ensamble Chacarrá (Pereira, Colombia). Fuente: Ruta 4 taller

Maria Sánchez, Arquitecta especialista en madera en The Cambium Design y Escuadría y profesora del Curso de Posgrado en Diseño y Construcción con madera, ejerce de moderadora en este evento. Durante su transcurso, y como si de una directora de orquestra se tratara, María lanza las preguntas acertadas en el momento indicado:

“¿Creéis que el cliente ve verdaderamente el valor añadido a edificios más sostenibles?”

Olatz Pombo menciona algunas trabas que frenan la implantación de soluciones sostenibles: un mayor coste económico, posibles pequeños retrasos en la obra o la dificultad de que los proveedores tengan materiales reciclados o locales. 

Una reflexión que María, por su parte, enlaza con la responsabilidad que tienen los proyectistas a la hora de mostrar las ventajas a los clientes:

“El cliente final tiene que ver que está haciendo algo diferente por algo, y nosotros como proyectistas se lo tenemos que mostrar”.

A lo que añade:

“Cuesta hacer la inversión inicial: quizás el inmueble que estás comprando está entorno a un 15% 20% más caro, pero no te das cuenta de que es un ahorro a largo plazo. Quizás hay que mostrar esa “hipoteca energética”: si te compras una casa que no está bien aislada te vas a gastar X en la factura de la luz, la electricidad o la calefacción.”

Ya tenemos un edificio sostenible. Y ahora: ¿saben los usuarios usarlo?


Ante esta pregunta, aunque parezca obvia, muchas veces la respuesta es no.

“Muchas veces construimos un edificio muy sostenible, con un sistema de eficiencia energética buenísimo… y luego llega el usuario y no lo sabe usar”, explica Olatz.

¿Y cómo podríamos poner remedio a esto?, apunta María.

“El libro del edificio tendría que ser más útil”, añade Olatz.

En este punto de la mesa redonda estallan las risas. Todas las ponentes coinciden en que el libro del edificio debería ser un material más didáctico, en el que se enseñe al usuario cómo funciona su vivienda.

“Tenemos instrucciones para todo: para la lavadora, para el móvil, el frigorífico… pero ¿y las viviendas?”, sentencia Miren.

El debate vuelve a llevar a un mismo lugar: a la necesidad de formación de los usuarios, que pasa por la involucración de los distintos actores del sector. Olatz ilustra esta necesidad con un proyecto de investigación que realizó en la universidad:

“Implantamos sistemas de monitorización de los electrodomésticos, luz y calefacción en viviendas, para que los usuarios visualizaran que, si ponían la lavadora a una hora, o si la ponían a la vez que el lavavajillas… pues subía el pico de consumo. O que si bajaban las persianas por la mañana en verano…  la temperatura cuando volvían era distinta que si se hubiesen dejado las persianas subidas”.

Normativa y certificados LEED O BREEAM: ¿Cómo influyen?


“LEED o BREEAM son certificaciones que abarcan un amplio espectro de la sostenibilidad y te permiten certificar un edificio cuando se construye, pero también durante su vida útil, donde vas demostrando cómo se va comportando el edificio”, apunta Olatz, experta en la materia.

Estas certificaciones, añade, consideran otros aspectos de la sostenibilidad que deben incorporarse además de la eficiencia energética: localización, características de la parcela, transporte, uso eficiente del agua, materiales reciclados, calidad del interior…

“¿Por qué se opta por estas certificaciones?”, pregunta María a Olatz.

“Por muchas razones: porque el sector lo están demandando, también por políticas de RSC, otros por concienciación en sostenibilidad…” responde Olatz.

Preguntada por María sobre el grado de implantación que tienen estas licencias en Colombia, Juliana contesta:

“En Latinoamérica estamos todavía muy alejados de esas certificaciones. Este tema aún se ve como la cereza del pastel: súper inalcanzable, sólo lo hacen los edificios que son nuevos, ciertas entidades muy grandes…”

Con referencia al punto en el que se encuentra la normativa en materia de sostenibilidad, Pombo asegura lo siguiente:

“En Europa ya se está pidiendo, y yo pensaba que en la última actualización del código técnico ya se iba a hablar del tema del carbono embebido de los materiales y demás. Estamos reduciendo el consumo energético, se está promoviendo el uso de energías renovables, pero nadie está atacando al consumo de energía de estos materiales, al mantenimiento que van a tener, o a qué pasa con los materiales cuando llegan al fin de su vida útil… Creo que la legislación tiene que avanzar en esa vía. Y tiene que ser creíble y poder cumplirse.

Rehabilitación: una aliada de la sostenibilidad


“Casi el 90% de los edificios que necesitaremos en 2050 está construido ya. Hablamos mucho de consumo casi nulo, de construcción nueva… pero la base es hacer rehabilitación”, apunta Miren.

Y es que, asegura, los edificios construidos que tenemos están consumiendo una gran cantidad de energía durante su ciclo de vida. Recursos como las envolventes térmicas, añade, son soluciones avanzadas que pueden hacer que los edificios consuman menos.

 

Durante la mesa redonda se abordaron tal cantidad de temáticas e interesantes enfoques que, de querer recogerlos todos en este artículo, éste podría alargarse ad eternum. Os animamos a recuperar el evento y escuchar a todas las ponentes en primera persona.

Desde Zigurat agradecemos una vez más que hayan compartido con nosotros puntos de vista tan enriquecedores, que nos han ayudado a hacernos una idea de los retos y oportunidades que afronta el sector en materia de sostenibilidad.  

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