La ciencia italiana, desde Galileo, un veneciano de adopción, ha dado grandes nombres en el campo de la física, y en particular al de la hidráulica. Sin ánimo de ser exhaustivos, podemos citar a Evangelista Torricelli, quien con ayuda de un barómetro de su invención confirmó la presión atmosférica; Gianbatista Venturi, quién confirmó el principio de Bernouilli de conservación de la energía en los fluidos, dando nombre a su famoso tubo; Benedetto Castelli quien se ocupó por primera vez sobre el estudio del movimiento de los fluidos con su trabajo sobre la medida de las Aguas Corrientes y finalmente Doménico Guglielmini considerado el padre de la Hidráulica Fluvial.

Pero ya vimos la importancia de Venecia en nuestro anterior artículo. ¿Por qué? Porque Venecia es también un patrimonio artístico extraordinario. El museo más grande de Italia, el conjunto monumental de las Galerías de la Academia, alberga la colección más importante de pinturas venecianas desde el Renacimiento hasta el siglo XVIII: Bellini, Carpaccio, Giorgione, Veronese, Tiziano, Tintoretto, Giambattista Tiepolo, etc. El estado es el encargado de restaurar estas galerías. Esta restauración requiere respeto por y para el patrimonio. Y un sentido estético.

Venecia hidráulica

Efectos históricos del fenómeno del Acqua Alta en la Piazza San Marcos

No es de extrañar pues, que los venecianos hayan impulsado uno de los proyectos más ambiciosos y a la vez ingeniosos para resolver el gran problema de las inundaciones de la ciudad cuando se ven afectados por el Acqua Alta y que les ha afectado en los últimos siglos, pero que ahora, tal vez debido al cambio climático, se repite con mayor frecuencia.

Vista general de los diques del sistema MOSE

Empecemos por el final, un final feliz, cuando leemos recientemente la noticia del 4 de octubre de 2020: que el sistema MOSE, acrónimo de “MOdulo Sperimentale Elettromeccanico”, ha funcionado perfectamente, y por primera vez en muchos años, los efectos del Acqua Alta no se han dejado notar en la histórica plaza de San Marcos.

Efectos históricos del fenómeno del Acqua Alta en la Piazza San Marcos

¿Pero en qué consiste el sistema MOSE?


El sistema MOSE consiste en un sistema de diques flotantes, situados en los puntos de entrada de la laguna veneciana., en las zonas del Lido, Malamocco y la Chioggia, que se activan cuando sube la marea, y controla de este modo el nivel del agua del mar, preservando la costa cercana de la ciudad de Venecia.

Zonas de actuación del MOSE para preservar Venecia. La boca del Lido es la que alberga la maquinaria

Zona de construcción del sistema MOSE en la boca del LIDO

Tras el desastre del 4 de noviembre de 1966, se consideró que Venecia estaba en peligro de muerte. Entre 1970 y 2002 (año en que el Consorcio Venezia Nuova presentó el proyecto final que incorporó los requisitos del Ministerio de Transporte y la Autoridad Portuaria). Hubo consultas, vacilaciones, dilación, varios proyectos. El problema era grave. Las aguas de la laguna se están hundiendo (15 centímetros en cincuenta años) y la laguna está perdiendo hasta un millón de metros cúbicos de sedimento por año. Se invocan todo tipo de causas, naturales o de origen humano: la construcción de zonas para acomodar grandes buques, la excavación del “canal de petróleo” para permitir el paso de petroleros pesados, turismo de masas (grandes transatlánticos que levantan los sedimentos), los 6.000 pozos excavados debajo y alrededor de la laguna que aceleran el hundimiento de la ciudad y, en última instancia, la compresión natural del suelo.

Deberíamos prohibir los cruceros en el Gran Canal. Algunos activistas llegan al extremo de saltar al agua para bloquear los cruceros. Esto es demasiado, pero la mayoría de los venecianos apoyarían tal prohibición, excepto, por supuesto, los comerciantes, para quienes es una ganancia inesperada.

Finalmente, en 2003, se pone en marcha el proyecto MOSE, valorado hoy en 5.500 millones de euros (inicialmente previsto en 1.800 millones de euros).

“El proyecto normalmente debería estar terminado en 2018” Veremos. Un gran escándalo financiero involucró a unas 100 personas, incluido el entonces alcalde Giorgio Orsoni. «Ralentizó el proyecto, pero no lo echó a pique», apunta el director de la ACRGTQ.

En cuanto a los costos, cuanto más grande es un proyecto de construcción, más contingencias tiene. A fortiori cuando se trata de un proyecto nuevo, colosal y revolucionario como MOSE. Ahora que lo pienso: se planean 78 puertas en total, esparcidas en la entrada de cada uno de los tres pasos de la laguna (Lido, Malamocco y Chioggia). Estos diques flotantes y articulados se activarán tan pronto como el nivel del agua alcance un cierto nivel.

Efecto del fenómeno del Acqua Alta con la actuación del MOSE en la Piazza San Marcos.El Presidente Italiano Conte contemplando el funcionamiento del sistema MOSE

El MOSE, en referencia al pasaje bíblico de Moisés en su paso por el mar Rojo, ha demostrado en su primer simulacro que funciona y supone la culminación de más de 40 años de trabajo y más de diez proyectos diferentes. Tras muchos años de desafíos, corruptelas y retrasos, el último, el que se ha implementado, se espera poder acabarlo el 2021, y habrá tenido un coste total de 7.000 millones de euros. No obstante, presenta un serio problema para el fondo marino de la laguna cuya profundidad es de solo 2 metros, cuando las compuertas se encuentran sumergidas bajo el agua.

Dimensiones en sección de los soportes marinos de hormigón sobre el que se aloja la bisagra de unión

Las compuertas de los diques están formadas por una caja metálica de 30 de ancho y una longitud que varía entre los 18,5 y los 29 metros, siendo su espesor de 3,6 a 5 m. Estas compuertas como podemos ver en el esquema se alojan en un cajón de hormigón, y se unen a él mediante una bisagra que actúa como eje de giro. Cuando la altura del agua de la marea es baja, las compuertas están hundidas y sumergidas dentro del cajón de hormigón, pero cuando se activan, mediante un sistema de bombeo mediante aire comprimido (recuerden la historia de la física italiana), activado por la propia fuerza de la marea, la compuerta se levanta, barrando el paso del agua.

Actuación de las compuertas del sistema MOSE

Actuador hidráulico para la maniobra de apertura de las esclusas

Cuando se quieran replegar, se llenan las bombas de agua y automáticamente se pliegan sobre la bisagra y se vuelven a sumergir. Este proceso de izado toma un tiempo de 30 minutos, mientras que solo tarda 15 minutos en replegarse.

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