En este artículo, basado en el trabajo íntegro realizado por APOGEA, se muestra el panorama actual de legislación, normativa y estándares que afectan directamente a la hora de trabajar en la metodología BIM en el ámbito de la ingeniería Civil. También se muestra el largo recorrido que se inició 6 años atrás.

Teniendo en cuenta que la metodología BIM es un vector de cambio y de transformación digital de todo el sector de la construcción, el impulso que le han dado las diferentes Administraciones Públicas a nivel mundial viene motivado en última instancia por la necesidad de responder a la demanda de la sociedad; promover que el sector de la construcción sea mucho más eficiente y sostenible. Además, en el contexto actual, se deben de tener muy en cuenta los actuales objetivos de desarrollo sostenible (ODS) promovidos por la ONU.

La directiva europea de contratación 24/2014

Previa a la aparición de la publicación de la directiva 24/2014 sobre contrataciones del sector público a nivel de todos los países que forman parte de la Unión Europea, en Estados miembros como Finlandia ( 2003) y Reino Unido (2009-2011) aparecieron ya sus primeras iniciativas públicas de promover el uso de procesos digitales de generación y gestión de información de la construcción. Es el caso de la PAS 1192-2 y PAS 1192-3 en UK o de las derivadas del Senate Properties de Finlandia.

En cierta medida los legisladores europeos tuvieron en cuenta esas experiencias en esos estados de la UE para ponerlas en relieve posteriormente. De esta forma, en el artículo 22 de esta directiva 24/2014 se establece lo siguiente: “Para contratos públicos de obra y concursos de proyectos, los Estados miembros podrán exigir el uso de herramientas electrónicas específicas, como herramientas de diseño electrónico de edificios o herramientas similares”.

La publicación de esta Directiva, sin duda alguna, fue el punto de inflexión para que la metodología BIM iniciara su recorrido dentro de España.

Ley 9/2017 sobre contratos del Sector Público

La trasposición de la Directiva Europea referente a la regulación de los contratos del sector público al contexto legislativo Español, por diferentes motivos, tardó más de lo esperado (más allá de los dos años requeridos de adaptación).En esta Ley 9/2017 LCSP – Ley de Contratos del Sector Público, en la disposición adicional decimoquinta, artículo 6 se cita lo siguiente: Para contratos públicos de obras, de concesión de obras, de servicios y concursos de proyectos, y en contratos mixtos que combinen elementos de los mismos, los órganos de contratación podrán exigir el uso de herramientas electrónicas específicas, tales como herramientas de modelado digital de la información de la construcción (BIM) o herramientas similares. En esos casos, ofrecerán medios de acceso alternativos según lo dispuesto en el apartado 7 de la presente Disposición adicional hasta el momento en que dichas herramientas estén generalmente disponibles para los operadores económicos.

A partir de la publicación y entrada en vigor de la Ley, diferentes administraciones públicas, como es el caso de la Generalitat de Catalunya, y también en Euskadi tubieron el marco legislativo necesario, si así lo precisaban e impulsan, poder requerir de forma obligatoria el uso de la metodología en sus contratos.

Además existe un precedente a tener en cuenta; el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro interpuso un recurso especial en materia de contratación frente a los pliegos que debían de regir en el contrato de “Redacción de proyecto y dirección de las obras de ejecución de tres edificios industriales y su urbanización complementaria en la parcela J2 del polígono Bildosola de Artea”.

En la respuesta judicial, el recurso tuvo un pronunciamiento en la Resolución 102/2019, de 30 de mayo, de la Titular del Órgano Administrativo de Recursos Contractuales de la Comunidad Autónoma de Euskadi en donde se indicaba, en el aspecto de la obligatoriedad del BIM, que ha habido tiempo suficiente para que los diferentes operadores, ( en concreto 5 años en posterioridad a la publicación de la Directiva Europea) para adecuarse a la metodología de trabajo, de forma que en ningún caso se supone una discriminación a los licitadores. Además, la resolución indicaba que con datos estadísticos en su mano en un encuesta publicada por parte del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España en mayo de 2016, existe un grado de implantación del 40 %, y sobretodo apela a las ventajas que ofrece esta metodología para la gestión de los proyectos públicos.

A partir de aquí se puede llegar a la siguiente conclusión: Si una administración ( en cualquiera de sus formas posibles) quiere obligar por contrato a utilizar la metodología BIM, la legislación y jurisprudencia le ampara.

En términos de legislativos y teniendo en cuenta los preceptos anteriores y su evolución , en Catalunya se regula la obligatoriedad y su uso, con la publicación de la Resolución TES/188/2019 de 21 de enero, en donde se da la publicidad al Acuerdo de Gobierno de 11 de diciembre de 2018, en la cual se determina los contratos en donde se tiene que aplicar la metodología de trabajo BIM. En la misma se expone que los departamentos y entes dependientes de la Generalitat pueden requerir de forma obligatoria el uso del BIM. Incluso se indica que cuando en un contrato no sea obligatorio se puede valorar su uso como criterio objetivo en la adjudicación. Para ellos, además, se establece unos baremos para aplicar su obligatoriedad teniendo en cuenta el importe de los contratos sujetos a regulación armonizada: (iguales o superiores a 5.548.000 € para contratos de ObrasConcesión, y 221.000 € para contratos de Servicios).

Comisiones e iniciativas de los agentes del sector

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Beneficios de BIM. Fuente: itec.es

A mediados de 2015, tanto en Cataluña ( Creación de la Comisión Construimos el Futuro) como a nivel de España (Creación de la comisión esBIM), como posteriormente en 2016, (Creación de la iniciativa BIM dentro del Cluster Eraikune) en el País Vasco, se crearon iniciativas de carácter público – privado para juntar a los diferentes expertos y determinar las necesidades de forma conjunta en pro de consensuar y exponer los pasos que se deberían de realizar para conseguir la transformación digital de todo el sector. Si bien las iniciativas en sus primeros pasos iniciales eran muy alentadoras, con fechas de previsión de obligatoriedad, de transición,… La gran complejidad, la propia inercia del sector, y la falta de financiación para acometer los trabajos necesarios durante los últimos 5 años se ha traducido en el no cumplimiento de las expectativas iniciales, habiendo disparidad de resultados y medios caminos andados.

Por ejemplo, en la Comisión Construimos el Futuro de Catalunya, conformada por más de 60 entidades que representan ampliamente el sector ( Diputaciones, Departamentos de Gobierno, Asociaciones Empresariales, Colegios Profesionales, …) consensuó la necesidad de realizar 88 acciones para emprender ese camino. A día de hoy, 5 años después de su creación, esta comisión aún continúa activa, si bien la realidad, la dificultad real, la propia inercia del sector, y por supuesto la disponibilidad de recursos, ha implicado que muchas de esas acciones no se hayan podido siquiera iniciar, habiendo de llegar a un consenso entre las entidades que la conforman para establecer una priorización, o bien de que cada entidad se comprometa a promover acciones y monitorizar su evolución.

En tal caso, la propia Comisión Construim el Futur en su momento pudo actuar como Lobby, e incitó a la Generalitat de Catalunya a iniciar sus primeros pasos para la implementación y la utilización de la metodología BIM en sus actuaciones. A mediados de 2016, se firmó el Acuerdo de Gobierno del 26 de Mayo de 2016, creando la Comisión Interdepartamental de BIM en la Generalitat de Catalunya en donde se promueven los pasos de implantación de BIM en todos los organismos públicos que dependen de ella. Los trabajos de dicha comisión, tuvieron un primer fruto e hito importante con la publicación del acuerdo de gobierno comentado en líneas anteriores, regulando el uso y la obligatoriedad del BIM en las actuaciones promovidas por todas las administraciones y organizaciones que dependen del gobierno autonómico.

Por otro lado tenemos la evolución de la Comisión esBIM, que a mediados de 2015 creó el Ministerio de Fomento, encargando a la Ingeniería Pública INECO su creación, dinamización y liderazgo. Si bien en un inicio y durante su primer año y medio su evolución era alentadora: se publicaron diferentes documentos, e incluso una previsión de fechas de obligatoriedad y recomendación para el uso del BIM: uso obligatorio en Edificación para Diciembre de 2018, y uso obligatorio para obra Lineal en julio de 2019, la realidad ha sido otra, y quizá todos los agentes que hemos participado tenemos que hacer una autocrítica interna: la gran complejidad y alcance que implica pretender cambiar la dinámica de todo un sector.

La Comisión esBIM dentro de los grupos de trabajo que se organizaron publicó diferentes documentos para la difusión y comprensión de la metodología en diferentes áreas y temáticas como por ejemplo se destacan los siguientes: Guía de elaboración del Plan de Ejecución BIM (2018), Roles en los Procesos BIM (2017), Guías de Uso (2018).

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Evolución trimestral de la inversión y número de licitaciones públicas con requisitos BIM. Fuente: esbim.es

A día de hoy, la única actividad conocida de la comisión esBIM es el Observatorio BIM, en donde se van publicando el grado de uso del BIM en las diferentes administraciones públicas. El último informe publicado corresponde al de julio de 2019.

Por otro lado, a finales de 2018, el Gobierno de España en una reunión del Consejo de Ministros, emitió del RD 1515/2018, de 28 de Diciembre, por el que se crea la Comisión Interministerial para la incorporación de la metodología BIM en la contratación Pública, con el objetivo de establecer, construir y elaborar el plan de incorporación del BIM en la contratación pública de la Administración General del Estado y sus organismos públicos y entidades de derecho público vinculados.

Siguiendo esta evolución diferentes entidades públicas (ADIF, AENA, Correos y Puertos del Estado) durante el 2019, como han iniciado procesos de implantación de la metodología BIM dentro de sus respectivas organizacione, y también la valoración inclusión en sus pliegos de sus licitaciones el uso del BIM. De la misma forma, los diferentes Colegios Profesionales han recibido una subvención por parte del Ministerio de Fomento para realizar formaciones a sus colegiados centradas en los procesos de licitación que requieran de BIM.

La contratación pública actual: Observatorio BIM

En el último informe publicado hasta la fecha del observatorio BIM ( Julio 2019), se pone de manifiesto que principalmente están siendo las diferentes comunidades autónomas las que están en la cabeza a la hora de promover el uso del BIM en sus licitaciones. A grandes rasgos, es necesario destacar la evolución a lo largo del período 2017-2019, en donde en el segundo trimestre de 2019 se pone de manifiesto la importante evolución en el número de licitaciones a nivel general destacando además, el aumento considerable de licitaciones que dependen de organismos de la Administración General del Estado.

Por otro lado, el informe desvela el incremento de Madurez BIM en los pliegos, mostrando una clarísima evolución en los dos últimos años (especificación de entregables en formato abierto IFC, determinación de los usos de BIM a utilizar, contenido de información de los elementos, requerimiento del Plan de Ejecución BIM,…) También en el mismo informe se analiza por separados las licitaciones de Edificación Pública y las de Infraestructuras, en donde estas últimas han tenido un papel muy importante con respecto al global en último año y medio. Destacando sobretodo las actuaciones en Carreteras y Ferrocarriles.

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Evolución trimestral de la distribución porcentual de la inversión y número de las licitaciones públicas con requisitos BIM según el
nivel de la administración. Fuente: esbim.es

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, y yendo más allá de la obligatoriedad estricta a la hora de utilizar el BIM en un contrato público, se debe de tener en cuenta que cada vez más, la valoración que se muestran en los diferentes pliegos sobre el compromiso de utilizar el BIM en el contrato por parte de diferentes administraciones públicas ( Estatales, Autonómicas, Provinciales y Locales), incurren de forma directa en una gran dinamización de su utilización por parte de los agentes del sector que incurren en los procesos de licitación. Si las puntuaciones con respecto al compromiso de utilizar el BIM, usualmente empleadas están entre 6 o 10 puntos sobre los 100, cualquier empresa que quiera ganar el contrato no se puede permitir no conseguir esa puntuación. De esta forma, sí o sí, las empresas que concursan tendrán que adaptarse a la evolución del mercado más allá del término de la “Obligatoriedad” y mutando hacia un concepto de “supervivencia”.

Estándares ISO que afectan a BIM

La utilización de estándares de trabajo en la metodología BIM es algo esencial. Es más que necesario regular la utilización y tener muy claro para qué se está aplicando el BIM en función del tipo de Proyecto. Más allá de la especialidad (Edificación o Infraestructuras) el tipo de actuación o proyecto marcará las necesidades y la mejor alineación entre objetivos perseguidos y el potencial de uso de la metodología, teniendo claro que los estándares proporcionan un marco de referencia mediante el cual se puede operar a través de la metodología.

A partir de aquí debemos ir desgranando qué entendemos por estándares y cómo estos nos influyen en nuestros proyectos: Por un lado tenemos las diferentes normativas ISO como referencial actual y que en mayor o menor medida pretenden estandarizar el uso del BIM.

A grandes rasgos podemos citar las más importantes como la ISO 16739:2013 en donde se establece el IFC como formato para transmisión de datos en la industria de la construcción. Por otro lado la ISO 12006-2:2015 que define el marco para el desarrollo de sistemas de clasificación para el sector de la construcción. Bajo este marco, los Británicos por una parte desarrollaron la Uniclass 2015 y por otro lado los Americanos desarrollaron la Omniclass. Los dos sistemas de clasificación, bajo el mismo auspicio de la ISO 12006-2:2015 tipifican en forma de tablas las definiciones de elementos, espacios, tipologías, actividades,… que se realizan en el sector de la construcción. Cada sistema tiene su caso particular, su idiosincrasia propia forma de adaptar la ISO a su cultura constructiva. Lo que sí que podemos decir, que pese a ser muy parecidas, estos sistemas salvo algún matiz en concreto no contemplan demasiados ítems para los proyectos de infraestructuras, están muy centradas en los proyectos de Edificación. En los últimos dos años se han realizado tímidas mejoras, pero ni mucho menos se ha llegado a contemplar unos mínimos razonables como para aprovecharlas de forma satisfactoria en nuestros proyectos.

Es necesario indicar, que en nuestro contexto cultural y de cómo nosotros a nivel de España entendemos los proyectos, el uso de ambos sistemas de clasificación anglosajones no terminan de encajar muy bien con nuestra forma de hacer. Por esta misma razón, la utilización de los mismos sistemas en los proyectos de edificación que se están haciendo en España apenas se utiliza. Muchos de los proyectos están utilizando la Gubimclass como referencia, siendo ésta un sistema ideado por el Gubimcat – grupo de Usuarios de BIM de Catalunya, con el objetivo de cumplir con las necesidades de la industria de construcción en España.

No obstante, la propia Gubimclass está centrada principalmente en proyectos de Edificación, en donde apenas se contemplan elementos para proyectos de obra lineal. Haciendo necesaria una revisión y evolución de la misma para contemplar proyectos de infraestructura.

Dentro de las normas ISO, incluso ya adaptadas al contexto de normalización Española, está la actual UNE-EN ISO 19650-2019 , en donde se establecen las regulaciones para organizar y digitalizar la información en obras de edificación e ingeniería civil que utilizan BIM. La propia norma nace de la adaptación y elavación a ISO de los estándares ideados los por los Británicos en su PAS 1192-2. La norma contempla la definición los procesos generación, verificación e intercambio de información entre los agentes que forman parte de los proyectos. Incluso, se puede decir que es una norma directamente aplicable a aquellos proyectos que no utilizan software propiamente BIM y que todavía están en CAD. ; se debe de entender como la definición de los procesos colaborativos de intercambio de información independientemente del tipo o de los software que la generan.

Guías, referencias y manuales

Las guías y manuales de BIM son documentos abiertos que pretenden orientar a los usuarios en la utilización de la metodología BIM a lo largo de un proyecto. Como no puede ser de otra forma, existen una gran variedad de ellas en función del contexto y organización.

Dentro de estas guías citaremos las que más relevancia tienen. Por un lado, existen las Guías uBIM. Estas guías fueron publicadas en noviembre de 2014 por parte de Building Smart Spanish Chapter, organización que trabaja por la promoción de BIM a través de estándares abiertos en su capítulo español. Estas guías son la adaptación de las Guías coBIM Finlandesas al contexto ibérico. Cabe decir que como toda la documentación de referencia en BIM hasta la fecha tiene una clara focalización en los proyectos de Edificación.

Dentro de las guías y referencias podemos citar la Guía del BEP (BIM Execution Plan) o bien PEB (Plan de Ejecución BIM).

El BEP y todo su concepto está totalmente integrado a la práctica del BIM. Es un documento esencial que se pone de manifiesto en cualquier proyecto. En la medida que se ideó y se publicó su definición por parte de la Universidad de Pennsylvania en 2009, publicando la Guía del BEP. Posteriormente diferentes organismos lo han tomado como referencia, y en gran medida todos los referentes actuales: UK, Nueva Zelanda, EEUU en diferentes organizaciones, Singapur, el propio Referente de la comisión esBIM (citado anteriormente), en Chile, … se cimientan en casi los mismos apartados, más allá de tener alguna particularidad diferente y adaptada a cada contexto. Se puede decir que todos estos referentes pueden casi tener un 70 % de apartados en común.

El PEB, es un documento que se debe elaborar en cada proyecto en donde se definen los objetivos y usos de BIM que se emplearán en el proyecto, se definen los flujos de trabajo y los procesos derivados, los entregables en nombre y formato, los elementos que se deberán de modelar y que se deberán de incluir en los entregables, el nivel de definición que deberán de tener estos elementos (la precisión que tendrán esos objetos digitales con respecto a la realidad, y la cantidad de información que deberán de acompañar). También se describen y asignan las responsabilidades de los diferentes agentes, la forma de compartir la información y el control de calidad que se tendrá que implementar. En definitiva, el PEB es el libro de instrucciones de la utilización del BIM en un proyecto y pretende responder de una forma clara, precisa y ordenadas a las preguntas más esenciales que se hacen los agentes para poder trabajar de la forma más eficiente posible.

Por otro lado también existen promotores privados que en sus proyectos de edificación, de forma interna proporcionan las directrices de sus entregables mediante guías, libros blancos y manuales, de esta forma comunican a sus agentes la forma en que ellos entienden los proyectos y cómo debe de estar dispuesta la información para su posterior gestión. La preparación de la misma va totalmente alineada a sus objetivos estratégicos. El mismo concepto se traslada a nivel de promotores públicos.

A medida que va evolucionando la madurez, el conocimiento propio de los agentes (promotores, proyectistas, usuarios,…) estos documentos irán en aumento y se irán adaptando mejor a las necesidades propias de gestión de cada promotor público y privado.

estándares BIM

Libro blanco del BIM

Tal es el caso, que en Cataluña con la obligatoriedad de la utilización del BIM para mediados de 2019, se publicaron varios documentos: Libro Blanco del BIM de la Generalitat de Catalunya, Guía BIM, Manual BIM con el objetivo de proporcionar las directivas de trabajo para todos los agentes y usuarios inmersos en los proyectos.

El manual establece unas directrices de contenido comunes para todas las actuaciones, no obstante se indica que cada organismo dependiente de la Generalitat podrá realizar manuales específicos en función de sus necesidades propias de gestión particularizando y focalizando el contenido del mismo. Con eso se indica que organismos como el ACA (Agencia Catalana del Agua), que gestiona las actuaciones de infraestructura hidráulica o el Departamento de Carreteras, podrán adaptar y focalizar un manual propio teniendo en cuenta que gestionan diferentes tipos de activos. Los datos requeridos en proyectos de depuradoras, son diferentes a los datos requeridos para proyectos de carreteras, a lo mismo que un proyecto de Ferrocarril.

Dicho de otra forma, en los próximos tiempos y a medida que el grado de implementación y madurez en la utilización del BIM avance en cada organización pública, se irán generando estas referencias particulares para cada organismo. Pese que para un usuario, le gustaría que todo fuera igual, se debe de entender que no todo se gestiona igual. Además tener las propias directrices de BIM de cada organización representa una correcta adaptación de la metodología para poder conseguir los objetivos propios de mejora de la eficiencia en la gestión. Debemos de entender que no todo se gestiona de igual forma.

Contexto de BIM en infraestructura: necesidades y perspectivas de evolución

En los últimos años hemos vivido un avance importante en la utilización del BIM en los proyectos de infraestructura, no obstante en tema de estándares y referencias falta todavía llegar al nivel de la edificación.

Podemos indicar que la evolución próxima vendría a razón, en primer lugar, de la evolución del estándar actual de intercambio de información, el IFC orientado a activos de infraestructura lineal. Ahora mismo dentro de la Building Smart International, dentro de la infraestructure Room se están terminando los desarrollos de estándares específicos de infraestructuras que se iniciaron en el año 2016. El formato actual para edificación más reciente es el IFC 4, mientras que en el año 2017 se publicó la versión IFC 4.1 incluyendo la extensión Alignment (alineación). Paralelamente, se está evolucionando el IFC Rail, IFC Road, IFC Tunnel e IFC Bridge. Estas extensiones se nombran en el formato IFC 4.2.

El estándar para IFC Bridge ya está publicado en su primera versión, mientras que el estándar IFC Road está a punto de salir ( ahora mismo en fase de revisión final). Paulatinamente le seguirán los demás ( Rail y Tunnel). Finalmente está previsto lanzar el IFC 5 con la integración de todo: tanto infraestructuras como Edificación. Es difícil poner fechas y mojarse en una teórica entrega de los mismo, con lo que su consecución final aun está por ver.

En la medida que se publique el estándar para IFC Road, los diferentes desarrolladores de software tendrán el marco de referencia para poder terminar su evolución en temas de exportación de datos.

Pragmáticamente, a día de hoy en los proyectos de infraestructura desarrollados en aplicaciones de BIM para obra lineal están utilizando el mismo formato IFC de la edificación (IFC 2×3 o IFC 4).. Si bien ya aporta muchas ventajas, es necesario focalizarse en el uso propio de las infraestructuras lineales para sacar mucho más partido a la digitalización y a la organización de los datos. El formato de Edificación actual, distribuye los datos a lo largo de un edificio con plantas, y con entidades propias de un edificio, mientras que en el formato de infraestructura lineal, los datos están ubicados y distribuidos a lo largo de un eje ( alineación), con un tronco y diferentes entidades. De esta forma, con la distribución correcta de la información, se podrán desarrollar aplicaciones específicas para gestionar los datos de un proyecto de ingeniería, pudiendo ver y gestionar una infraestructura mucho mejor que ahora ( perfiles transversales, longitudinales, plantas, grado de cumplimiento de normativa, …), abriendo así un gran abanico de posibilidades futuras para el desarrollo de muchos más aplicativos específicos.

Por otro lado, también es necesario que de una forma u otra, se terminen de desarrollar sistemas de clasificación que contemplen también los proyectos de infraestructura. De esta forma, se podrán especificar mejor el contenido de los modelos, la tipificación de los elementos y equipararse al estatus actual de los proyectos de Edificación.

Por último también será necesario el desarrollo de Manuales de BIM Específicos para proyectos de Infraestructura lineal. Los actualmente disponibles todavía tienen un gran lastre lógico de la edificación, pero el conocimiento y experiencia que se va adquiriendo en el desarrollo de los actuales proyectos pilotos sentarán las bases futuras para su desarrollo.

El BIM en infraestructuras lineales en poco tiempo se equipará al de Edificación. En los últimos años su evolución es muy esperanzadora por lo que la consecución de estos hitos es cuestión de tiempo.