La certificación LEED es la más importante a nivel internacional en materia de edificación sostenible. Saber por qué la construcción sostenible requiere de estas certificaciones voluntarias y cómo éstas pueden llegar ser un negocio, nos ayuda a incorporarlas en nuestros proyectos para incrementar los beneficios de cara a todos los stakeholders implicados.

¿Qué entendemos por edificio sostenible?

Un edificio sostenible es una estructura eficiente en los recursos empleados, saludable para sus ocupantes, que maximiza el retorno de la inversión en su ciclo de vida, y a través de su eficiencia, produce una ligera huella en el planeta. La eficiencia engloba el diseño de las instalaciones de climatización, que tienen gran peso a la hora de obtener una certificación LEED.

¿Qué define un diseño y construcción sostenible?

Las prácticas de proyecto y construcción que reducen significativamente o eliminan el impacto negativo de los edificios en el medioambiente, en los ocupantes y además son eficientes desde un punto de vista económico se dividen en cinco áreas:
1. Planificación sostenible de la parcela.
2. Velar por el agua y la eficiencia en agua.
3. Eficiencia energética y energía renovable.
4. Conservación de materiales y recursos.
5. Calidad ambiental interior.

¿Qué  beneficios aportan el diseño y la construcción sostenible?

Un edificio sostenible proporciona:
– Beneficios sociales, a los promotores y en la explotación. También a nivel medioambiental: en un edificio sostenible el consumo energético se reduce entre un 24 – 50% respecto a un edificio convencional, las emisiones de CO2 en el ambiente se reducen entre un 33-39%, y el consumo de agua se reduce al 40%. Incluso durante la construcción se ve el impacto positivo, ya que los residuos disminuyen hasta un 70%.

¿Es rentable construir edificios sostenibles?

A nivel financiero, los beneficios que encontramos son los siguientes:
– Aumento de las rentas de alquiler.
– Tasas de retención de los inquilinos mayores debido al incremento del confort.
– Costes de funcionamiento menores en energía, agua, residuos y mano de obra.
– Costes de renovación más reducidos.
– Plazo de ejecución de la obra más acelerado.
– Órdenes de cambio menores durante la construcción.
– Menores obligaciones y riesgos que conllevan menores primas de seguros.
– Mayor valor de préstamos y menos requisitos de capital.
– Mayor valor del edificio en la venta y tasación.
– En general, mayor rendimiento de la inversión.

Otro aspecto que preocupa es el sanitario. Crear un espacio cómodo para los habitantes contribuirá a mejorar su día a día. Los beneficios clave que se producen son:
– Aumento de la calidad del ambiente interior.
– Aumento del control y confort térmico.
– Menores quejas de los usuarios en relación al edificio.
– Reducción del absentismo de los empleados (entre 14- 48%).
– Menores riesgos de salud de los empleados.
– Aumento de la productividad.

En cuanto a la eficiencia y preservación de los recursos:
– Menor coste de la obra al reducir las cargas y al empleo más eficiente de los materiales (hasta un 30%)
– Menos consumo de energía (electricidad 30%-70%, iluminación 40-70% y gas natural hasta un 7%).
– Disminución consumo de agua (hasta el 65%).
– Menores residuos generados durante la construcción y funcionamiento del edificio.
– Utilización de recursos renovables y menor uso de combustibles fósiles.
– Mayor utilización de materiales con contenido en reciclados.
– Mayor ciclo de vida de los materiales y sistemas.
– Reciclabilidad de los materiales del edificio (2º vida de esos materiales).
– Mano de obra mejorada a través de la productividad y optimización del capital intelectual del equipo de redacción del proyecto.

Y, finalmente, tenemos los aspectos medioambientales. En la lucha contra el cambio climático, la construcción de edificaciones sostenible será crítica para la frenada de la emisión de dióxido de carbono. Más allá de ello, otros beneficios son:
– Reducción el impacto que se produce sobre el transporte.
– Se preserva el hábitat y los ecosistemas de los entornos donde se implanta.
– Reducción las necesidades de tratamiento de aguas y de los sistemas de abastecimiento y saneamiento.
– Reducción de las escorrentías superficiales, produciendo una mayor infiltración al terreno.
– Menor huella de los edificios.

Las 10 principales razones para proponer una construcción sostenible:

En vista a los beneficios detallados, los 10 motivos principales para impulsar una construcción que respete el medioambiente y se adapte a las necesidades actuales son:

1. Las empresas pueden recuperar costes iniciales a través de las mejoras en el ciclo de vida, reducciones de consumo de agua y energía, entre otros ahorros.
2. Estos edificios pueden ser diseñados de forma que incrementan el coste-beneficio para sus promotores.
3. La sostenibilidad aumenta la productividad de los empleados.
4. Mejora la salud y el bienestar en el puesto de trabajo, reduciendo el absentismo.
5. Los edificios saludables disminuyen las demandas y riesgos legales.
6. Aportan un alto valor para los inquilinos del edificio.
7. Incrementan el valor del activo gracias a un mantenimiento más fácil, mayores tasas de ocupación y mayores valoraciones de mercado.
8. Las propiedades pueden obtener ventajas en los programas de subvenciones, subsidios y ayudas locales, nacionales e internacionales.
9. La sociedad valora más a las empresas que siguen prácticas respetuosas con el medioambiente.
10. La gestión eficiente de sus recursos energéticos y de los ciclos de vida de sus componentes obtendrán mejores y más predictibles resultados financieros de sus edificios.

Sin embargo, aunque todo sean beneficios: ¿tiene un mayor coste construir un edificio sostenible? ¿Sale rentable si incorporamos a la gráfica el beneficio a largo plazo?

  • Incrementos de coste de una construcción sostenible respecto a una construcción standard:
  • Reducción de costes asociados por la experiencia de equipos de proyecto y obra, en proyectar y construir edificios sostenibles de forma consecutiva:
  • Uso reducido de la energía
  • Reducción de la Contaminación
    VNA a 20 años del 36% de la reducción de contaminación (por m²) en los edificios estudiados, valores estimados para las RECSm URES, con escenarios conservadores de 5 y 10 $ la tn de Gas Efecto Invernadero, medio en tn de CO₂ equivalentes.
  • Tabla: resultados ( por m²) en el estudio sobre Edificios Sostenibles LEED

    Por todos estos motivos, vemos que una mayor inversión en un primer momento conlleva un ahorro a largo plazo. Es, por lo tanto, un negocio a tener en cuenta para técnicos, ingenieros y diseñadores. La sostenibilidad, además de tener un impacto positivo sobre el medioambiente, nos dará herramientas para crear proyectos más rentables.