La nueva era de la madera ha llegado a la gran arquitectura urbana. Desde hace algunos años es tendencia diseñar edificios cuya estructura se basa en este material y el mundo está viviendo una carrera por construir el edificio más alto.

En este sentido, Noruega es uno de los países que más lejos y más alto ha llevado este cometido. La ciudad de Brumunddal, a 150 kilómetros de Oslo, alberga el rascacielos de madera más alto del mundo: el Mjøstårnet, un edificio de 85,4 metros de altura que constata que es posible construir a lo alto con materiales sostenibles.

Mjøstårnet, el más alto


Considerado un símbolo del «cambio verde», Mjøstårnet demuestra que los edificios altos pueden ser construidos usando recursos locales, proveedores de la zona y materiales sostenibles a base de madera. Fue terminado en marzo de 2019 y cuenta con 18 pisos de uso mixto: contiene apartamentos, el Wood Hotel, piscina, espacio para oficinas y un restaurante.

rascacielos madera

Fuente: Moelven

Situado a sólo 17 km al norte de Mjøstårnet, Moelven Limtre desempeñó un papel clave en la construcción de la torre. La empresa produjo e instaló columnas, vigas y diagonales de madera laminada encolada para el sistema de soporte de carga principal. Se usó CLT para los huecos de ascensor y los balcones, y losas de cubierta Trä8 para los pisos hasta el nivel 11.

Mjøstårnet está ratificado como el edificio de madera más alto del mundo por el Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH), así como por los Récords Mundiales Guinness. La torre también ha recibido numerosos premios y reconocimientos, como los Premios de Diseño de Nueva York, los Premios Tecnológicos de Noruega y el Premio a la Excelencia del CTBUH. Diseñado por Voll Arkitekter, se emplaza en Brumunddal, una pequeña ciudad en el centro de Noruega que cuenta con una gran industria forestal y de procesamiento.

Los pormenores de su proceso de construcción


La cimentación se inició en abril de 2017 y la primera construcción de madera tuvo lugar en septiembre del mismo año. Se instaló la estructura de madera del edificio, incluidos los huecos de los ascensores hechos completamente de CLT y las columnas de madera laminada encolada (glulam). El glulam está hecho de madera que se cepilla y luego se pega para formar columnas o vigas, y se puede utilizar en lugar de elementos de hormigón o acero.

rascacielos madera

Fuente: Moelven

rascacielos madera

Fuente: Moelven

Se ensamblaron cuatro pisos a la vez, en un total de cinco etapas de construcción. Mjøstårnet fue construido sin andamios externos y en su lugar, el proyecto utilizó una gran grúa y andamios internos combinados con ascensores. Primero, la estructura de madera laminada se montó en el suelo junto al edificio, antes de ser levantada y colocada. Luego las losas del piso fueron izadas en su lugar. Ringsaker Takelementer AS instaló la fachada exterior, antes de que Moelven procediera a su montaje hacia arriba.

¿Por qué elegir madera para la construcción?


Existen muchas razones para recurrir a la madera en un edificio en altura como este pero, sin duda, la principal es la sostenibilidad. La madera es un recurso renovable y su utilización aporta grandes beneficios a nuestro planeta. Al contrario de las falsas creencias acerca de lo terrible que es cortar árboles, mediante las prácticas de aprovechamiento y gestión sostenible de las masas forestales, la madera es un material que puede estar disponible indefinidamente.

El uso de la madera en la construcción supone una importante ventaja ambiental frente a otros materiales porque durante su producción y proceso de transformación se requieren menores cantidades de energía en comparación con materiales de construcción convencionales como el acero o el hormigón. La extracción de la madera del bosque es un proceso sencillo y su ejecución en obra es rápida. Si además se utilizan maderas de procedencia local, la huella de carbono derivada de su transporte también se reduce. Y, al final de su vida útil, el desmontaje y reciclaje de la madera es inmediato y sencillo.

Pero lo que hace a la madera única es su capacidad de almacenar carbono en su estructura celular. Mediante la fotosíntesis, el árbol almacena carbono en su interior, aproximadamente 0,9 toneladas de CO2 de la atmósfera en 1 m³ de madera. Este carbono queda secuestrado en el árbol y, después, durante la vida útil de su madera que formará parte de un mueble o de la estructura de un edificio como Mjøstårnet. Este es el motivo por el cual los edificios construidos con madera tienen una huella de carbono muy reducida.

Si además ponemos en la balanza el buen comportamiento térmico de la madera, sus excelente relación resistencia-peso fundamental en estructuras y sus cualidades estéticas que la hacen única, no tiene competidor.

Autora: María Sánchez Ontín. Arquitecta en Escuadría y Profesora en el Curso de Diseño y construcción con madera.