Cuando uno parte estudiando sobre la Metodología BIM por lo general se encuentra con un sin número de definiciones y matices según la publicación, pero por lo general todas convergen en puntos comunes.

Otra situación es la que se ve cuando comienzas a utilizar la Metodología en ambientes reales de trabajo y aplicado a proyectos, donde hay distintos criterios de aplicación (o descriterio como diría un profesor), pero además empiezas a ver que los puntos comunes comienzas a desaparecer y empieza a cambiar el concepto teórico de Metodología de trabajo por Especialidad de Modelado.

Antes de continuar creo necesario aclarar que mi experiencia es en Chile y en proyectos de infraestructuras de camino, para diferenciar de los proyectos de edificación donde pienso que esto no debe ser tan habitual. Dicho esto, continuemos.

Pliego o Antecedentes de Licitación


Al comenzar a estudiar la propuesta lo que llama la atención es que en general la documentación se trata de formatos tipo donde se incluye la palabra BIM en algunos párrafos, y algo más se profundiza en alguna sección o anexos, donde se mencionan e individualizan algunos profesionales y aplicaciones como requerimiento, pero en general no mas allá.

Dentro de la empresa comienza a ocurrir algo muy similar, se arma el equipo con los especialistas, quien estará a cargo del proyecto y quién se hará cargo de BIM, o en algunos casos se contratará a un externo. Es en ese momento también donde se produce la separación entre Metodología de trabajo por Especialidad de Modelado que mencionaba anteriormente, y el encargado de BIM sólo se hace cargo de generar los modelos según lo que pide el mandante. Lo que también tiene algo de lógica si la intención es ganar la propuesta, y por lo tanto centrar los costo en lo que se entiende se debe hacer.

En ambos casos uno puede atribuir dichas decisiones al nivel de madurez BIM y a la escaza formación del sector, la cual además aún es baja para proyectos de caminos (comparada con edificación) y en algunos casos muy centrados en como generar modelos. El cómo se enseña BIM por los distintos centros de formación podría dar para un debate interesante pero no es el motivo de esta publicación.

Desarrollo de Contrato


El paso siguiente, una vez adjudicado el proyecto, es comenzar a planificar en el Plan de Ejecución BIM cómo se llevará a cabo la gestión para cumplir con los requerimientos “BIM” del contrato, ¿y por qué destaco la palabra BIM entre comillas?, principalmente porque a esta altura ya se asumió que BIM es un entregable más dentro de todas las especialidades y que consiste en hacer modelos.

Bajo este escenario en donde se define BIM como una actividad más dentro de la secuencia productiva de la carta Gantt, es decir, se trabaja como siempre generando planos y después se modela, es esperable que no se evidencien los beneficios esperados debido a que por una parte existe poca o nula comunicación entre agentes, y los modelos son atemporales. Esto último no pasa sólo en la etapa de ingeniería, ya que en obra también he escuchado de que cuando se detecta un problema en el modelo muchas veces eso ya fue resuelto en obra.

Jefe de Proyecto y BIM Manager, 2 en 1


Gracias a la experiencia que tengo en caminos perfectamente puedo asumir el cargo de Jefe de Proyecto, y sumado a mi experiencia en BIM esperaba la oportunidad de llevar esa gestión de proyectos bajo esta metodología. Esta situación se dio en abril de 2020 donde se adjudico un proyecto urbano de 3,4 km, con un puente de 400 m y un paso desnivelado en trinchera, servicios afectados, iluminación, expropiaciones, y todo lo que conlleva un proyecto de características urbanas, y que además tenía BIM como parte de sus requerimientos.
El primer desafío que se presento fue llevar a un equipo a trabajar en base a formas y herramientas de las que no estaban acostumbrados o familiarizados, y en ese sentido debo reconocer que las cuarentenas producto de la pandemia facilitó las cosas al vernos obligados a usar plataformas de comunicación y nubes de almacenamiento de datos, herramientas que había intentado introducir anteriormente sin mucho éxito.

En este caso puntual armamos una estrategia de colaboración basados en lo que en su momento era la PAS1192:2007, con sus espacios de trabajo y con los software que disponíamos, que eran:
• Microsoft Teams como plataforma de comunicación y gestión documental
• Microsoft Cloud como repositorio de la información
• Microsoft Planner como herramienta de planificación
Como la idea es contar la experiencia, y como se podrán imaginar, lo más impredecible dentro de un proyecto son las personas que forman ese equipo de trabajo. Si bien en un comienzo se ocupó bastante la plataforma de comunicación, a medida que pasa el tiempo cada vez era más recurrente que los colaboradores del proyecto fueran volviendo al correo electrónico como medio de comunicación, y lo más raro es que esto se daba más en las personas que eran parte de la empresa que los contratados externos.

En relación a los modelos y sus usos, como los proyectistas no tenían las competencias en su momento para asumir ese rol, se contrataron los servicios con un externo e implementamos como plataforma de colaboración Trimble-Connect para el intercambio de archivos y federación de modelos. Aquí también surge otra interrogante que, si bien venía de proyectos anteriores, nunca había desarrollado por la nula exigencia de quienes estaban a cargo del proyecto y que consiste en cómo estructurar los modelos y clasificar las entidades.

En primer lugar, la estructura IFC sigue la secuencia Ifcproject →Ifcsite →Ifcbuilding →Ifcbuildinstorey, para lo cual no había mucha duda de qué colocar para las dos primeras, pero si para las dos últimas que hacen referencia al edificio y nivel del edificio respectivamente, y que son conceptos que no encajan dentro de un proyecto vial. Después para la clasificación, IFC tiene su propio esquema basado en entidades de edificación que también deja fuera varios (sino la mayoría) elementos utilizados para un camino.

Como solución adoptamos como Ifcbuildinstorey el eje de cada vía y en Ifcbuilding sectores o grupos de ejes con algo común, propuesta que ya viene sugerida en algún software de diseño.

En relación a la clasificación se optó por definir cada entidad como IfcBuildingElementProxy y usar el parámetro ObjectType que es propio del código IFC (a la espera que salga oficialmente el ifc 4.3 y sus nuevas definiciones de entidades), con lo que se pudo ordenar cada entidad modelada para una mejor revisión y además ser visible en múltiples plataformas de coordinación, lo que además apunta a la idea de trabajar bajo este formato y en línea con lo planteado por la BuildingSmart bajo el concepto de openbim.

Finalmente, si bien los requerimientos por bases solo se enfocaban a un modelo que sea utilizado de forma visual y volumétrica, como jefe de proyecto y BIM Manager, traté de ir un poco más allá resolviendo una de las problemáticas que tienen los proyectos y es la cantidad de información generada. Para esto por medio de psets y vistas inteligentes fue posible identificar en un modelo los tipos de servicios públicos en el proyecto, el estado de los pavimentos o el nivel de contención de una barrera proyectada, entre otras cosas.

Asimismo, mediante la utilización del CDE fue posible vincular archivos e imágenes a las entidades, y a su vez hacer otro tipo de clasificación que nos pudiera ayudar a extraer las cubicaciones desde el mismo modelo.

Comentario Final


Creo que la falta de desarrollo en BIM para proyectos de Infraestructura vial puede ir ligada a dos factores principalmente:

i. En general los webinars o charlas de aplicaciones prácticas son enfocadas en edificación, lo que es entendible producto de su mayor avance en la materia, pero que aleja un poco la atención de quienes trabajan en esta rama de la ingeniería.
ii. Falta de formación de promotores y servicios públicos para generar requerimientos más específicos que fomenten BIM como una metodología para desarrollar proyectos.

Estas carencias hacen que las exigencias de los contratos sean muy pobres, lo que genera una sensación de que BIM no es un real aporte al contrato, o por el contrario sean demasiado exigentes, ocasionando un desgaste considerable en desarrollos que no han sido verificados y que en ocasiones tampoco generan demasiado aporte. En ambos casos la respuesta del contratista apunta más a sólo cumplir con lo solicitado que a adoptarlo como forma de trabajo.

Por último, como profesionales que creen que esta es la mejor forma de trabajar, invitar a visualizar los logros y soluciones obtenidos en proyectos de caminos, ya que de seguro esto ayudará a converger en estándares que permitan sacar el potencial y beneficios que tanto se menciona en la teoría.

Autor: Ignacio Barra Rebolledo. Alumni Ambassador del Máster Internacional BIM Management en Ingeniería Civil. Infraestructuras y GIS.

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